Concierto Político: Jorge Luis: El Sello de la Casa

Por Bibiano Moreno Montes de Oca

El agandalle, la transa, el juego sucio, la estafa, el voló carrito y otras linduras más, como se puede apreciar, es lo que distingue al senador Jorge Luis El Niño Fidencio Preciado Rodríguez, que de la política ha hecho su modus vivendi, lo que trató de prolongar en su calidad de  gobernador de Colima. O sea: las características antes señaladas son la carta de presentación del panista. En suma: es el sello de la casa.

Este sello de la casa viene de tiempo atrás, cuando el actual senador estuvo  involucrado en el despojo descarado de recursos a unos “pinches inditos” a los que birlaron 55 millones de pesos para programas sociales, según revelaciones de José Reveles en el libro Las manos sucias del PAN, cuando Josefina Vázquez Mota era titular de la Sedesol (hoy anda en busca de la gubernatura de Edomex) y nuestro héroe diputado federal en la segunda mitad del foxato.

Así, pues, el nuevo escándalo de despojo en el que se encuentra envuelto el senador de primera minoría ya no sorprende a nadie, por lo menos en Colima. Pasa que este sujeto, convertido en millonario en escasos tres lustros de andar metido en la política, lo único que está haciendo es refrendar su bien ganada fama al imprimirle a sus acciones el sello de la casa.

Veamos en las danzas en las que anda el dos veces perdedor –por fortuna— de la gubernatura del estado: unos vecinos del municipio de Manzanillo acudieron ante  los medios de comunicación a denunciar que la fundación de Jorge Luis Preciado los había defraudado, al enviarles gente que les pidió dinero por adelantado para  material de construcción, mismo que no ha sido entregado a la fecha.

A este respecto, la señora Rosa Martina Santana Bartoleño, que es una de las denunciantes que resultó defraudada por la fundación del panista, pidió que “Jorge Luis Preciado ‘venga a dar la cara’ sobre esta situación que impera entre las personas que depositaron su confianza en él desde que hizo campaña en el puerto colimense”.

Por supuesto, el enojo de la gente está más que justificado, partiendo del hecho de que las promesas que hizo en la campaña electoral, cuando buscaba convertirse en gobernador de Colima, fueron creídas de buena fe por muchas personas que hoy, al verse engañadas por el senador panista, dan gracias por no haber hecho mandatario a Jorge Luis Preciado, dado que el tipo es afecto a la mentira y a no cumplir con sus compromisos. 

Así, con toda razón las personas afectadas quieren su dinero o el material por el que pagaron, ya que desde hace más de un año no se les ha explicado qué pasó con el recurso. “Estamos esperando y no vemos claro, no vemos que nadie venga a dar la cara”, añadieron. 

En fin: como se puede apreciar, Jorge Luis Preciado está rodeado de la mentira, de la simulación, del fraude: son las artes en las que mejor se desenvuelve. El problema es que ya se dio a conocer más y, por supuesto, las personas que depositaron su confianza y su dinero en la fundación que lleva el nombre de ese panista ahora están bastante desilusionadas.

Por cierto, a raíz de que se dio a conocer la denuncia de los humildes vecinos del municipio costero, las reacciones no se han dejado esperar. Así, por ejemplo, el diputado Luis El Güichín Ayala Campos, representante de uno de los distritos de Manzanillo, le exigió al senador panista que dé la cara y responda a los reclamos que le hacen los porteños defraudados.

De la misma forma, el presidente del CDE del PAN, Enrique Tres bandas Michel Ruiz, se apresuró a deslindarse de la fundación que lleva el nombre de Jorge Luis Preciado, aunque sólo haya sido de dientes para afuera. Al final de cuentas, no se debe olvidar que el senador plurinominal es el dueño de la franquicia panucha en Colima: al menos de aquí a que cambie la directiva.

Si con esas mismas mañas iba a actuar como gobernador de Colima, ya nos podemos imaginar la de chuecuras en las que habría incurrido la administración encabezada por Jorge Luis Preciado. Bueno, una probadita ya la había dado la cínica Eloísa Chavarrías Barajas, a la sazón funcionaria priista de la Sedescol del anguianato, donde también estafaron a gente humilde con falsas promesas de apoyo.

Fue el gobierno actual el que enderezó el entuerto, al devolverle su dinero a la gente defraudada en tiempos de la traidora neo panista Eloísa Chavarrías, que hoy se pasea muy campante como diputada federal, ostentando un fuero marca diablo, así como para que le hagan los puros mandados en el caso de que alguien  la quieran llamar a cuentas. En fin: es la escuela de Jorge Luis Preciado.

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