B r a s a s

Por J. Ángel Ramírez López

HÉCTOR INSÚA, INMADUREZ MANIFIESTA

Aristóteles fue el filósofo clásico de la antigua Grecia que conectó el tema de la ética con la Filosofía. Dijo que la ética es la ciencia de las buenas costumbres, la buena conducta y buen comportamiento para con la naturaleza, con la sociedad y con nuestra conciencia, y expresa que una persona madura, con cultura y valores, antes que culpar al prójimo de errores asume su responsabilidad y afronta las consecuencias.

Entonces, el alcalde local, Héctor Insúa, no debe mostrar esa inmadurez y falta de ética, sino asumir su responsabilidad como primera autoridad municipal sobre inseguridad, porque si no, entonces que culpe al gobernador José Ignacio Peralta de las multas que recibe de la preventiva, de la distracción de policía en el Festival del Volcán, de la policía barriendo calles, y hasta que JIPS descubrió América.

PALACIO DE GOBIERNO, EN RUINAS

Qué bueno que el Palacio de Gobierno está en proceso de remodelación con una inversión millonaria, y dejar atrás los parches y remiendos a medias hechos por el entonces gobernador Mario Anguiano para taparle el ojo al macho, siendo que dejó deficiencias y fallas por doquier, y con mala imagen a su secretario de Desarrollo Urbano. Visité el edificio en aquella reunión de periodistas y parece una mansión siniestra.

El Palacio de Gobierno no es apto, por el momento, para turistas, visitante ni actos protocolarios, porque por doquier se ven fisuras, cuarteaduras, grietas, pintura caída y deterioros, de ahí la urgente necesidad de que el gobernador Ignacio Peralta intervenga para una mejora integral con visión y solidez, y no con la pobre visión y cultura de indigente de MAM, echado a gobernador mediocre, oscuro, gris…

HUERTAS DEL CURA, PARQUE EN EL TERREGAL

Yo diría que Las viejas Huertas del Cura serían el segundo pulmón verde de Colima, como en su momento le denominó la exgobernadora Griselda Álvarez a lo que es el Parque Regional Metropolitano, con la diferencia que estas últimas son el “patito feo”, porque todo es terregal, las canchas fueron despejadas de su techo y es hora de que puro solazo, porque no han puesto el nuevo domo, y todo quedó desierto.

Debe haber capacidad de gestión de la autoridad municipal ante los gobiernos estatal y federal para que en forma coordinada mejoren este hermoso y concurrido espacio de Colima para beneficio del pueblo, sobre todo en época de calor, en que se requieren espacios de sombra, esparcimiento y viento. Hay mucho qué explotar en las Huertas del Cura y mucha gente sentada; sólo falta creatividad de las autoridades.

TRANSPORTES DE DOBLE CAJA, HECHO IRREVERSIBLE

No creo que el Congreso del Estado deba analizar y mucho menos legislar el tránsito de camiones con doble caja de carga por las carreteras estatales, porque ello contradice los tiempos de competencia comercial, globalidad y capacidad de carga y descarga del puerto colimense, como no se puede limitar en ninguna parte del mundo; es más fácil controlar el flujo vehicular y su velocidad con medidas preventivas.

Es que Colima no es ínsula ni está al margen de la globalidad y competencia de estiba y comercio que llegó para quedarse porque es irreversible, sino tecnificar lo existente y dar mayor seguridad con otras estrategias, que limitar la carga. Es como si quisieran quitar al tren la carga de doble estiba, o a los buques la carga de contenedores “hasta el copete”. No es asunto local, pero sí otras medidas de tránsito y seguridad.

NUEVAS CONCESIONES, 25 AÑOS DE TAXISTA

Cuando el gobierno del nefasto Mario Anguiano entregó concesiones a trabajadores del volante, lo hizo de manera parcial, tendenciosa y en muchos casos sin acreditar la antigüedad del trabajador, por lo que “volvió la burra al trigo”, y ahora el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez anuncia que otorgará concesiones a quienes tengan más de 35 años de antigüedad en el volante de un taxi.

Es bueno, porque la entidad requiere de cuando menos 200 nuevas concesiones, y nada de que está saturado el mercado, que es la visión unilateral de los dueños de los taxis que no quieren competencia, sino ganar dinero a costa del pueblo. Tan sólo la zona conurbada requiere de cuando menos 150 nuevas concesiones, con el riesgo de que una vez otorgado el beneficio se hagan del rogar, como los actuales.

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