Tarea Política: La redención del PAN

Por José Luís Santana Ochoa.

Los buscadores del bien común, del servir y no servirse, antes de llegar al poder, se asumían sin pecado político original concebidos, pero en cuanto probaron las mieles de la presidencia de la República, las gubernaturas y las alcaldías, los tocó la ambición desmedida lanzándose como gatos al bofe tras el dinero público. Con frenesí sin igual le entraron de lleno al tráfico de influencia, al aprovechamiento de la información privilegiada y a los negocios en grande, exactamente las mismas prácticas que siempre han caracterizado el actuar de los priistas, tal como lo ha reconocido públicamente la panista distinguida Josefina Vázquez Mota.

“Los priistas no cambiaron (ni cambiarán dijera Don Teofilito): son los mismos. Pero cuando nos vemos hacia adentro, los panistas no podemos ignorar una realidad que lastima y que nos ha provocado pérdidas electorales, pérdida de credibilidad y de confianza, pérdidas de militantes que no se reafiliaron por decepción y hartazgo. Tenemos que reconocer que nosotros sí cambiamos: dejamos de ser el partido de la ética y la seriedad y comenzamos a emular al partido de siempre, ese que jamás cambiará”, sostiene  la ex candidata panista a la presencia de la República, quien en su faceta de escritora le pidiera a Dios viudez de una serie de trabas afectivas que le impedían desarrollarse a plenitud.

La ahora pre candidata a gobernadora del peñanietista estado de México afirma que su partido se volvió tan corrupto como el Revolucionario Institucional: “Cuando la corrupción y el poder e intereses de ciertos grupos se impusieron a los principios, al interés de miles de ciudadanos y al interés superior que es México, entonces los ‘otros’ encontraron en sus contrapartes el camino para hacer de la política el soborno y la rendición. Dentro de la propia casa del PAN a nivel municipal, estatal, y desde la propia dirigencia, en diversos momentos, se consintieron atropellos y también se protegieron”, comportamientos que se ha expresado en todo su esplendor en la rebatiña de cargos de elección plurinominal, empleos partidistas y en la administración municipal, tráfico de influencia, moches, etc., etc., y etc., a lo largo y ancho del país. Colima no es la excepción.

La dama del bien decir sabe de lo que habla, parece que estuviera pensando en el panismo colimense enfrascado en sus disputas intestinas, en sus deslealtades y traiciones, en su canibalismo interno, en el colaboracionismo con el supuesto acérrimo enemigo priista, en los moches, en  el auto otorgamiento de liquidaciones de cientos de miles pesos que sus dirigentes como Jesús Fuentes Martínez se hacen al dejar sus más que bien remunerados cargos, abuso que la nueva dirigencia del panismo estatal encabezada por Enrique Michel Ruíz debe revertir a la voz de ya obligándolo a regresar hasta el último peso que indebidamente de embolsó.

La primera condición para encontrar la salida de cualquier entrampamiento organizacional es reconocer los errores cometidos, las fallas, el meollo de lo disfuncional, el problema pues, tal como lo ha hecho la ex candidata panista a la presencia de la República Josefina Vázquez Mota, quien delinea con claridad del ideal a lograr: “El PAN tiene que ser una oposición que, con firmeza y sin complicidad, sea la voz de la ciudadanía; la alternativa sería tanto como renunciar a nuestra esencia y también a un presente y futuro de libertades, renunciar a la exigencia en el cumplimiento de la ley y de la estabilidad. La amenaza a la viabilidad de las familias mexicanas es real. El PAN tiene que ser una oposición que diga sí a lo que realmente salvaguarda y promueve con dignidad y responsabilidad un mejor futuro para los mexicanos y rechazar con energía, con argumentos sólidos y propuestas, todo aquello que esté del lado de la opacidad y que signifique regresión o amenazas para los ciudadanos. Esa y no otra es la esencia del PAN que es imperativo rescatar”. Ojalá que esta línea de actuación también la comparta Enrique Michel Ruiz.

 

EL ACABO

  • La diputada federal plurinominal panista, Gretel Culin Jaime, ya dejó hablando solo a su compañero de bancada líder invicto en contiendas electorales plurinominales, Fernando “El rey de los moches” Antero Valle, a quien ha cambiado por el diputado local plurinominal Luis Humberto Ladino Ochoa, su nueva pareja en la fórmula de dos aspirantes a senadores de la República 2018-2024. El fin de semana anterior se les vio en precampaña en Tecomán.
  • Enrique Michel Ruiz, presidente del CDE del PAN, debe resistir a pie firme las presiones y acechanzas de sus propios compañeros de partido y las provenientes de los primos Peralta.

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