CONCIERTO POLÌTICO: La muerte le sienta bien

zombiePara pertenecer al otro mundo, los muertos a los que acusan en el PAN de haber votado en las pasadas elecciones… gozan de cabal salud, como diría Zorrilla en su clásico Don Juan Tenorio. O bien: si se quiere un poco más cinematográfico el escenario, a la manera del cineasta norteamericano Robert Zemeckis, esos a los que quisieron hacer pasar como difuntos… la muerte les sienta bien.

En mi anterior columna de culto destaqué los seis puntos en los que me baso para asegurar que no proceda la impugnación que pide el candidato perdedor del PAN a la gubernatura del estado, Jorge Luis Preciado Rodríguez, a fin de anular el triunfo que José Ignacio Peralta Sánchez obtuvo en las urnas. Punto por punto, aquí eché abajo los “argumentos” que presentaron los panistas para lograr sus aviesos fines. Hoy, empero, los blanquiazules se sacaron de la manga nuevos “argumentos”.

De igual forma, los tales “argumentos” blanquiazules se vnieron abajo este jueves 19 de junio de manera más estrepitosa que las Torres Gemelas –o Torres Cuatas, que será más adecuado— de la ciudad de Nueva York al sufrir el atentado terrorista, al exhibirse como unos embusteros, tras ser presentados por el CDE del PRI evidencias que los desmienten de forma contundente.

Directivos priístas, como Federico Rangel Lozano y Rogelio Rueda Sánchez, hicieron notar la burda falsificación de documentos y la prefabricación de pruebas que los panistas incluyeron en el juicio de inconformidad que presentaron ante el Tribunal Electoral del Estado (TEE) para impugnar el resultado de la elección de gobernador del estado, mismo que buscan revertir o anular en el mejor de los casos. O sea: el teatrito se les cayó a los panuchos.

Vayamos por partes de nueva cuenta, como diría Jack el destripador. Uno de los fallecidos, según el panismo, es Javier Márquez Alcaraz, al que se acusa de haber votado en Ixtlahuacán, pues aparece su nombre en la lista nominal del PAN. La realidad es que los panuchos lo confundieron con Javier Márquez Almaraz, que sí aparece en la lista nominal del PRI, pero que no votó.

Otro caso es el de Paula Bautista Arias, quien ya falleció y, por tanto, no pudo votar, según consta en la lista nominal del PRI, pero no en la del PAN. El hecho de que exista tal divergencia significa una verdad incontrovertible: los panistas prefabricaron esta “prueba” descaradamente, pues la marca no coincide con el resto de las marcas de los otros sufragantes.

Hay casos de personas que el PAN señala que no votaron, pero que en realidad sí lo hicieron. ¿Por qué? Porque el PAN falsificó sus “pruebas” con la perversa intención de sorprender a los magistrados del TEE. Así, por ejemplo, los panistas dicen que María de Jesús Birrueta Mendoza no vive en Colima desde hace dos años y medio y que, en consecuencia, no pudo haber votado. A este respecto, la propia María de Jesús se presentó para asegurar que vive en Colima y que sí emitió su voto.

Asimismo, a Noemí Cárdenas Cortés y a Andrés Francisco Márequez los panistas los señalan como personas que no viven en Colima y que no pudieron haber votado. Sin embargo, las dos personas sí viven en Colima y sí votaron; tanto así, que estuvieron presentes en la rueda de prensa tricolor para corroborarlo.

En la lista nominal del PAN aparece un Exiquio (sic) González Pérez, quien vive en Estados Unidos, pero al que los panistas ponen como votante. Lo cierto es que en la lista nominal del PRI no se encuentra, razón por la cual no pudo haber hecho lo que dicen los blanquiazules que hizo.

A Jorge Bautista Ruiz lo ponen los panistas como parte de la lista nominal y que sí ejerció su derecho constitucional, pero resulta que en la del PRI no se encuentra por ningún lado. Se trata, obvio, de una burda falsificación que los magistrados deberán valorar en su justa dimensión.

Algo similar sucede con Mario Israel Arias Mendoza, que en la lista nominal del PAN en el municipio de Ixtlahuacán no aparece, pero que sí vive ahí y que sí voto, aunque su trabajo lo desempeña en Manzanillo. También él estuvo presente para aclarar dudas.

El caso es que la impugnación que hace el PAN, como lo sostengo en mi columna anterior, ya estaba muerta desde antes de nacer. O si se busca un escenario lo más cinematográfico posible, a Jorge Luis Preciado lo podemos denominar igual que a Dennis Quaid en una película que estelarizó (que es un remake de una cinta de 1950, titulada Con los días contados) en 1988: Muerto al llegar… a impugnar la elección de gobernador.

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