ESQUIRLAS DE LIBERTAD

11010608_1838495729709035_1879668892288491901_nPor Manuel Agustín Trujillo Gutiérrez.

@nachoperaltacol ganó el debate

“Nunca subas a la tribuna si no vas a defender una causa justa, limpia, de acuerdo con tu conciencia, y nunca bajes de ella sin el sentido exacto de que tu palabra no ha perdido el brillo de la verdad ni la grandeza de la dignidad humana”. –Maestro José Muñoz Cota.

Y por fin llegó el tan ansiado debate de candidatos a la gubernatura del estado de Colima, donde Nacho Peralta (PRI-PVEM-PANAL), Jorge Luis Preciado (PAN), Locho Morán (Movimiento Ciudadano), Martha Zepeda (PRD), David Munro (PT), el General Gallardo (morena), Carlos Barbazán (Encuentro Ciudadano) y Gerardo Galván (PH) se enfrascaron en la fiesta de la palabra y la confrontación de las ideas.

El debate se dividió en cinco partes, una presentación, una parte de economía, inversión y empleo, otra de políticas púbicas, seguridad y justicia, otra de salud, educación y derechos humanos y, por último, la conclusión.

El debate de Colima se puede dividir fácilmente en dos grupos, el grupo de los que están peleando por la gubernatura del estado y el grupo de los que están peleando por la gubernatura del estado y el grupo de los que buscan conservar el registro o están debajo del 10% de las preferencias electorales. Comencemos por los que buscan conservar el registro:

Martha Zepeda (PRD) se limitó a ser la mamá regañona del debate que trataba de ordenar al resto de los candidatos lo que debían de hacer en el mismo, pero, ninguno de los tres punteros le hizo caso; lo malo es que en su tema fuerte –derechos humanos- se confundió y no hiló una idea concreta. Gerardo Galván (PH) remarcó consecutivamente que era un hombre de buenos principios y que veía en la familia el núcleo de la sociedad; culpó al egoísmo y a la figura obscena –una estatua- de los divorcios, el maltrato a la mujer y los embarazos entre adolescentes.

Por su parte Carlos Barbazán (Encuentro Ciudadano) paradójicamente con el nombre de su partido, no se encontró, pues se la pasó leyendo y equivocándose en el debate e incluso “se hizo bolas”; se empeñó en hacer notar que era nuevo en la política, que el INE le dio 3mil pesos para hacer campaña y en lanzar afirmaciones absurdas y moralinas para explicar la delincuencia. Terminó por plantear la recuperación del respeto como eje de su gobierno.

El famosísimo General Gallardo (morena) utilizó el debate para demostrarle a los colimenses que en el ejército sí le enseñaron a leer… pero mal. A pesar de sus constantes titubeos y tartamudeos, se dedicó a promover la imagen de López Obrador, culpar a la mafia del poder, el PRIANRD y los ricos de las desgracias de México, pero sobre todo a dar una –fuera de lugar- clase de historia sacada de un libro de Taibo. Y por último, de este grupo debo destacar a David Munro (PT) que supo aprovechar el debate para no meterse en confrontaciones, hacer propuestas concretas y darse a conocer; lo cual seguramente le augurará simpatías entre los ciudadanos indecisos y/o apartidistas.

Ahora bien, el debate entre los punteros fue un debate aparte. Si bien, Gallardo de vez en cuando trataba de entrar en las confrontaciones, nadie lo tomó en cuenta. Antes del debate,

las encuestas serias proyectaban a Nacho Peralta como puntero en el camino a casa de gobierno, seguido por Jorge Luis Preciado y en un tercer lugar Locho Morán. El debate suponía un excelente momento para que entre el candidato del PAN y MC pudieran atacar de manera simultánea al candidato del PRI, pero sorprendentemente no fue así.

Jorge Luis Preciado (PAN) comenzó el debate de manera soberbia y sobajando al resto de los contrincantes al decir que únicamente se limitaría de debatir contra Nacho Peralta. A lo largo del debate se dedicó a atacar a la actual administración priísta de Mario Anguiano y a la administración del exgobernador Fernando Moreno Peña. Jorge Luis se dedico a comprometerse a propuestas por demás irreales y, en su afán de descreditar la actual administración priísta, terminó por alabar y destacar los grandes logros de los gobiernos del PRI en Manzanillo que, cabe destacar, algunos de ellos fueron obra de Peralta Sánchez.

El mismo Jorge Luis lo dijo en una de sus primeras participaciones “se me acabaron los argumentos” y a partir de ahí, la sorpresa nos la llevamos todos, pues se salió del guión y comenzó a enfrascarse en una guerra de descalificaciones con Locho Morán, quien de inmediato evidencio que Jorge Luis no podía sostener su palabra ni dos horas. Fiel a su costumbre, Jorge Luis lanzó un dicho contra Locho; cito: “nunca te pelees con un puerco porque los dos salen enlodados y la diferencia es que al puerco le gusta enlodarse y a mí no”. No sólo eso, se aventuró a tachar a Locho de asesino por haber atropellado a una persona hace más de 20 años y haberla dejado morir.

Debido a una probada trayectoria limpia de Nacho Peralta, Jorge Luis se vi obligado a ligarlo con políticos como Fernando Moreno Peña, Arnoldo Ochoa, Rafa Gutiérrez y Martín Flores para luego tachar a estos de corruptos. Por último Preciado amenazó a Peralta Sánchez de exhibirlo públicamente de atacar su administración como presidente municipal el 15 de mayo. Pero justo cuando creímos que la política mexicana no podía caer más bajo, Preciado optó por concluir poniéndose la máscara de Blue Demon y el papel de víctima, hablando de lo injusta que ha sido la vida con él, lo mucho que ha sufrido, para cerrar diciendo que vivió 22 días debajo de un puente sin comer y que según él será gobernador.

El debate del candidato Locho Morán (MC) se puede resumir en la parte donde presume su administración como presidente municipal y la parte donde se calla su gestión como diputado federal, en la cual, recordemos, fue uno de los archirrivales de Noroña. Locho utilizó sus primeras intervenciones para destacar su administración como alcalde, como dirigente de una cámara empresarial y anunciarse como “el cambio verdadero” de Colima. Invitó a sus compañeros a no robar y administrar, pero a diferencia de comprometerse como el resto de candidatos a generar empleos, él prefirió a no comprometerse con nada.

Avanzando el debate, Locho Morán –como empresario- les comentó a Nacho y a Preciado que los empleos no se generaban por arte de magia ni como haciendo palomitas en el microondas. Dijo que comprendía el desconocimiento de Preciado acerca del tema pues a él debía preguntársele sobre castillos y moteles. Propuso relegarle sus responsabilidades de gobernador a los ciudadanos (¿y entonces para qué queremos gobernador?), mandar a la cárcel a los corruptos y la ratificación de mandato. A su vez atacó a Nacho Peralta de comprar votos por medio de tarjetas, siendo que esta práctica fue realizada por el PAN.

En la encarnizada lucha que tuvo Locho contra Jorge Luis, le hizo la pregunta: ¿Qué avergüenza más a los panistas? Dándole como opciones diversas tricañuelas, faltas, mañas y demás utilizadas por el candidato panista en la campaña. Optó por defenderse de la acusación de candidato panista al declarar que el supuesto asesinato no fue más que un accidente. Además Locho recordó que a pesar de que Jorge Luis golpeó a la administración de Mario Anguiano, le dio cobijo entre su equipo de campaña a lo peor de los anguianistas. Concluyó diciendo que esta elección eran los mismos de siempre contra los ciudadanos pero a Locho se le olvidó que hace menos de un año el era uno de esos mismos de siempre.

En cuanto a la labor de Nacho Peralta (PRI), el candidato priísta comenzó hablando de los temas de interés para la ciudadanía como los empleos de calidad, la seguridad, la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana, dejando claro que más que promesas él sólo iba a ofrecer aquello que se pueda cumplir. Destacó en hacer propuestas realistas, denunciando que estas no suceden mediante ocurrencias y buenas intenciones. Nacho se comprometió a generar 10mil empleos al año, lograr paz social y políticas públicas para atraer inversiones. También se comprometió con un centro de convenciones en Manzanillo para atraer turismo y tener un Colima moderno y productivo.

Ante las acusaciones de Preciado, Nacho lo calificó como un mentiroso patológico, que declara tener dos millones y en verdad posee más de 60; bien dijo Gallardo, nadie que venga desde abajo logra acumular tanta riqueza juntando salarios mínimos. Después de sus cortas precisiones Nacho continuó exponiendo sus propuestas, como combatir la corrupción, la pobreza y la desigualdad, atacar las causas y las consecuencias de la delincuencia. Al avanzar el debate, optó por no engancharse y dar soluciones reales a los problemas reales.

Nacho Peralta para concluir denunció la incongruencia de Jorge Luis al decir que su gabinete haría el 3 de 3 cuando él aún no lo ha hecho; también lamentó que Jorge Luis se aproveche de las necesidades de la gente para hacer campaña. Por último, Nacho se comprometió con elevar la calidad de vida de los colimenses, la cobertura universal educativa, fomentar el deporte formativo, una sociedad incluyente y respetuosa, el incremento a la esperanza de vida y sobre todo construir ciudadanía.

Así pues, en un debate en el que dos candidatos de extracción panista se hicieron pedazos, una candidata y dos candidatos no sabían ni dónde estaban, ni qué estaban haciendo, un candidato brilló en el rincón del olvido y un candidato se dedicó a leer lo que parecía un libro de historia de 4to de primaria escrito por Taibo, conjuntaron las condiciones necesarias para que Nacho Peralta pudiera plantear sus propuestas a la ciudadanía y de paso salir limpio de un debate que en primera instancia apuntaba un “todos contra Nacho”.

Pues como bien dijo Nacho en su última intervención, los ciudadanos se dieron cuenta quienes son candidatos serios y quienes payasos. El candidato del PRI fue contundente, supo sacarse golpes y pegar unos cuantos, salió limpio del debate y sobre todo pudo plantear sus propuestas a la ciudadanía colimense, es por eso que Nacho Peralta, sin lugar a dudas, ganó el debate. (@TruGMA)

Acerca del Autor

Publicaciones relacionadas