Hay miseria en Colima; “Patitas al Sol” pide solidaridad

paty3En la ciudad de Colima hay varias familias en la miseria, que carecen de techo y les falta alimento, no tienen luz ni agua, y están abandonadas por el gobierno, denunció la presidenta y fundadora del grupo “Patitas al Sol”, Patricia Ramos Galván.
En entrevista para “Noticias y Punto” con Anilú Salazar, explicó que invita a “nuestros gobernantes a que se den una vuelta y visiten a las personas, no solamente cuando van por el voto, que demuestren ese amor por las personas”.
“Porque yo lo dudo que colaboren porque he conocido personas como la señora Ramona que su hijo lo atropellaron y requería apoyo médico y aparatos y les recomendé que fuera al Congreso, dijo ‘ni la humillación; pasé una gorrita y junté 200 pesos. Me da tristeza porque los sueldos que ellos tienen son una burla para el pueblo”.
Patricia Ramos indicó que “Patitas al Sol” es un grupo es voluntario, “no es asociación civil porque no estamos conformadas; somos 4 mujeres que apoyamos a familias de bajos recursos o indígenas. Tenemos 12 años trabajando en Colima”.
“Quiero invitar a la población a que se unan, faltan muchas manos. Ahorita pedimos ayuda para la colonia El Progreso, porque sus 15 habitantes están sin luz y en la miseria no tienen agua, colchones, láminas ni nada, viven junto a la vía del tren en Patios del Ferrocarril”.
Aurora Ramos Galván, hermana de Patricia y miembro del grupo, destacó que “esas personas ocupan despensas, que se les llame a la CFE porque les quitaron la luz, arriesgando la vida de esas personas, muchas de ellas son mayores de 70 años y viven en la vil miseria”.
“Pedimos que nos ayuden con despensas, láminas, lonas, cobertores, colchones, estufitas, porque están en la miseria. Quienes deseen ayudar pueden llamar al 31 1 65 71, al 31 4 97 37 o al celular 312 148 14 58 con Aurora Ramos”.
Asimismo, pueden apoyar con vales de gasolina.
Patricia Ramos mencionó que el grupo surgió viendo la necesidad de la gente porque “Yo soy enfermera de profesión trabajé en comunidades rurales y veía que por la carencia económica las personas no querían realizarse exámenes de diabetes papanicolau porque les daba pena, y yo tenía que sacar una meta porque así me lo exigía la Secretaria de Salud, y ya vi que los niños andaban sin zapatos, con camisitas rotas, empecé con esa idea a recolectar y todo lo que era de utilidad a esas personas les va a servir. Los chantajeé porque yo ponía afuera mi pequeño bazar y la gente se arromaba y preguntaban si lo vendía, les decía que se los daba si se dejaba hacer sus exámenes. Así Pueblo Juárez creció en metas”.

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