Rumbo a desaparecer la Sal de Cuyutlán

SAL DE COLIMALa sal de Cuyutlán, de los productos más tradicionales del estado, tiene los días contados, a causa de que no se comercializa bien, no se exporta, y se malbarata en el mercado, advirtió el presidente de la Cooperativa de Salineros de Colima, Mario Jiménez Cárdenas.
En visita a “Noticias y punto”, en entrevista con Anilú Salazar, el líder salinero expresó que a pesar de que el producto es bueno, saludable y de buen sabor, no se vende; su venta se reduce al estado y algunos estados como Jalisco, Michoacán, Guerrero y Aguascalientes.
De exportación ni siquiera se habla, pues al ser un producto artesanal no cumple con los requerimientos sanitarios que exigen las leyes de Estados Unidos; han buscado mercado en Argentina, pero tampoco se pudo concretar; algunos inversionistas chinos entablaron pláticas con los salineros pero más que nada querían comprarles el terreno de las salinas.
Va en franco deterioro esta industria, debido a que se quedó estancada, reconoció Mario Jiménez, además de que ha padecido corrupción, falta de maquinaria, falta de créditos, y desinterés de los propios salineros, entre otros obstáculos que no se han superado.
“Desde el año 90, cayó una mala administración e hicieron puras cosas que no se debieron de haber hecho. Desde el 90 al 2003 no recibíamos más rendimiento que el mismo trabajo. Ahorita vale 30 mil pesos una acción, pero en aquel tiempo valía 13 mil pesos”.
“Recibimos la cooperativa con los pies arriba, me dejaron 6 mil 500 toneladas, dando a 800 pesos no ajustó para pagar; saldamos la cuenta que quedaron como 5 millones de droga y les dimos un pequeño reparto, pero muchos se desmoralizaron y retiraron”.
El líder resaltó que anteriormente eran 420 socios en la cooperativa, actualmente quedan 192. Ya no se permite el ingreso de nuevos socios, “ahorita si uno quiere renunciar o vender la misma cooperativa le paga, ya no entran socios nuevos, más que herencias”.
Subrayó que en el 2005 acudieron a la Secretaría de Fomento Económico para recibir apoyo especializado, “pero ya ve, todo queda en palabras”.
A esto se agrega que “la sal es muy barata. Hace 30 años iba al par de la azúcar, pero ahorita se disparó feo, a valer 65 centavos un kilo”.
Advirtió “nos van a venir comiendo los insumos, ya no nos va a alcanzar el precio de la sal”.

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