i pensamos

ipensamos.

“Colima capital del limón”, ese calificativo se lo ganó el Estado por los volúmenes de producción de esta fruta, que permitía abastecer gran parte del mercado nacional e internacional.

Las políticas agropecuarias que el Gobierno Federal aplicó con la firma del Tratado de Libre Comercio, fueron contrarias a la producción del campo, así surgió el olvido y la agonía de millones de campesinos que vieron con coraje, que los créditos para el campo desaparecieron y en vez de dinero les mandaron al “Chupacabras Salinas”.

Y para no desentonar con la política de exterminio productivo en el campo, Zedillo les regaló vía FOBAPROA, tierras, ranchos, plantaciones y millones de hectáreas que la revolución les entregó y los neoliberales los incautó.

Y por si fuera poco, se presenta en estos momentos el DRAGÓN AMARILLO, en los limoneros, afectando la producción y desbancando al limón del primer lugar nacional, a la reserva de cultivos enfermos.

Así, con adversidades permanentes pero con la frente en alto y con la fe renovada, los productores continúan peleando como el Quijote de la Mancha, contra molinos de vientos oficiales que no los mueve ni el aire de la justicia.

Que hace falta, voluntad, inteligencia, humanismo para entender que si al campo le va mal a los colimenses también.

¿i tú, que piensas?

Acerca del Autor

Publicaciones relacionadas