Concierto Político: El jinete pálido es Insúa García

Por Bibiano Moreno Montes de Oca

Aunque el sindicato blanco del Ayuntamiento de Colima, que se denomina “unión y armonía”, coincide con la administración que encabeza el reeleccionista Héctor El Bienamado Insúa García, en el sentido de que “ya está resuelto el problema de pensiones”, lo cierto es que el edil resultó todo un jinete que se ha montado sobre briosos 32 millones 500 mil pesos desde hace todo un año.

Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver ni más sordo que el que no quiere oír, pero en esas anda el dirigente espurio del tal sindicato, Javier El mongol Isais Mayoral, que lo único que hace es darle por su lado al que busca reelegirse en el cargo por otros tres años más, aun cuando haya resultado ser un depredador para los de casa, es decir, los propios trabajadores.

Pero si el del sindicato “unión y armonía” se pasa de armónico con su hacedor Insúa García, la realidad es otra: hay un retraso en la entrega de préstamos a los trabajadores del Ayuntamiento de Colima, mismo que va del 12 de septiembre del 2017 al 14 de febrero del 2018, por lo que se ha cumplido ya casi medio año de parálisis en el trámite y entrega de préstamos hipotecarios y a corto plazo, lo que ocasiona las consabidas molestias de la clase trabajadora.

Así, tenemos que desde septiembre del año pasado y al 14 de febrero de 2018, Día del Amor y la Amistad, el gobierno municipal de Colima no había aportado un quinto, hasta que tuvo que hacer un abono por 900 mil pesos, presionado por la  amenaza de demanda presentada por el sindicato formal ante el AMP para que éste consigne el caso al Congreso local.

Por supuesto, para el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Colima, que encabeza Arturo León Álam, esa cantidad aportada a la Dirección de Pensiones no pasa de ser “una limosna” que resulta, en los hechos, “un insulto a la clase trabajadora”.

Para que el lector se dé una idea de la situación irregular en la que tiene a sus trabajadores el alcalde capitalino, diré que de septiembre del año pasado a la fecha hay una lista de espera de 170 solicitudes de préstamos que no han podido ser entregados, pues para cubrirlos la Dirección de Pensiones requiere que el patrón le abone cerca de 5 millones de pesos.

Es obvio que esos 5 millones de pesos le han sido retenido a los trabajadores por parte del Ayuntamiento de Colima, entre cuotas y aportaciones, pero no sólo no  han sido entregados a la Dirección de Pensiones, sino que la administración de Insúa García se niega a dar cuentas de lo ingresado por los jubilados y en activo, así como agentes de tránsito y seguridad pública municipal que están adscritos a la comuna capitalina.

Pero lo peor de todo fue haber descubierto en este mismo 14 de febrero que la administración  que encabeza El Bienamado Insúa García no ha abonado un centavo de las cuotas y aportaciones que a los trabajadores les fueron retenidas quincenalmente durante todo 2017, lo que evidencia de manera contundente que el edil está montado en brioso corcel al que anda jineteando alegremente, tal vez pensando en su próxima campaña en la búsqueda de la reelección.

Es decir, si ese dinero no lo está jineteando el alcalde capitalino, lo ha desviado o ha hecho mal uso del mismo, que representa nada menos que 32 millones 500 mil pesos, producto de las quincenas de los trabajadores en activo, jubilados y pensionados, que incluye a secretarias, auxiliares de oficina, recolectores de basura, jardineros, policías y agentes de tránsito, entre otros más.

A la fecha no ha habido respuesta del AMP a las demandas de los sindicatos de Colima, Tecomán y Villa de Álvarez, por las violaciones sistemáticas al artículo 123-Bis del Código Penal vigente en la entidad, que castiga con cárcel y destitución a los alcaldes que incurren en desvío de cuotas y aportaciones, que es el caso de esas tres autoridades municipales.

El Gobierno del Estado haría bien en dejar en claro el infundio de que protege a esos tres presidentes municipales demandados, cuyos expedientes deben llegar al Congreso local para que, mediante juicio de procedencia, resuelva este caso de corrupción que padecen los trabajadores y sus familias. Cabe aclarar que en este lapso de oscura omisión de Insúa García ya han fallecido cuatro jubilados.

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