Concierto Político: Meade con olor a (Los) Pinos

Por Bibiano Moreno Montes de Oca.

Si bien es cierto que en estos momentos los que aspiran al poder presidencial apenas andan en precampaña (ojo: precampaña, no la campaña en forma), de los tres que buscarán la misma posición el que más atrae la atención de todos (principalmente de sus opositores) es José Antonio Meade Kuribreña, que irá arropado por las siglas del PRI, del PVEM y del Panal. El ex secretario de Hacienda, pues, es el enemigo a vencer.

El Pejetrump lleva ya 17 años de precampaña permanente, pues en el 2000, cuando por única vez ganó un cargo de elección popular como jefe de gobierno del Distrito Federal, desde entonces tenía la vista puesta en Palacio Nacional; por lo tanto, es el puntero en todas las encuestas habidas y por haber. Ciertísimo eso. Pero los seguidores del macuspano, conocidos como chairos, fingen creer que por ese hecho será el ganador indiscutible, pero se equivocan.

No es así: al haber llegado a su tope, lo que pasará a continuación es que el dueño de Morena comenzará su descenso en las encuestas, habida cuenta que ya hay varios contrincantes, es decir, Meade y el pelón encajoso Ricardo Anaya, que irá como abanderado del PAN, del PRD y del MC. Bueno, en la exposición de los tres precandidatos que ya se da en esta precampaña, el de la alianza PRI-PVEM-Panal es el que ha comenzado a despertar mayores expectativas entre los electores, así digan de él lo que sea.

¿Por qué? Porque entre el Pejeführer y sus vaciladas de propuestas, las payasadas del pelón encajoso y de un Meade que se ha mantenido cauteloso (no propone nada trascendente porque aún no entra de lleno a la campaña), este último es el que despierta más confianza, al ser un precandidato de origen ciudadano. Así, en la medida en la que pasen las semanas y se lleve a cabo la intensa campaña que se avecina, el cinco veces ex secretario de Estado crecerá y, por tanto, convencerá al electorado.

Por consiguiente, no se olvide desde ahora: Meade es un precandidato con olor a (Los) Pinos… la residencia oficial del presidente de México. De momento es un aspirante más, pero no hay duda que será su inquilino durante un sexenio. De ahí, pues, que es el que más controversia causa entre todos; en especial, sus malquerientes de la oposición, que ya andan muy preocupados.

La visita de Meade  a nuestra entidad, realizada el jueves 4 del presente mes, no pasó para nada inadvertida; sobre todo, de los que, desde la oposición, ya lo ven despachando en Los Pinos. Diga si no: los mismos que movilizaron a gente (no mucha) durante su estancia en Colima, fueron los mismos que hicieron alboroto al día siguiente, el viernes 5, durante la visita de Enrique Peña Nieto, que estuvo aquí para inaugurar el Hospital Materno Infantil en VA.

Así, pues, no es casual que los mismos que estuvieron los dos días tratando de llamar la atención de los medios sean simpatizantes y militantes de Morena, partido que tiene como aspirante presidencial al Pejestalin. ¿Por qué le arman desmadres a  Meade y no al pelón Anaya, Rafael Moreno Valle, Margarita Doña Márgara  Zavala, que ya han estado en Colima? Por supuesto, porque saben que esos no tienen posibilidad alguna de ganar la elección. Por eso se van con el enemigo a vencer: el aspirante Meade Kuribreña. 

La visita de Meade, por cierto, fue la que más llamó la atención de todos los sectores, desde los ciudadanos, la oposición y los medios de comunicación, que en todo momento estuvieron expectantes de lo que hiciera o dijera el aspirante del tricolor, para consignarlo en sus portales. Sobra decir que otro aspirante presidencial no tendrá el mismo efecto que Meade en Colima; desde ahí ya estará definido quién es el que podrá suceder a EPN.

Pero lo que debe interesar a los colimenses es que José Antonio Meade tiene una excelente relación personal y profesional con el gobernador Nacho  Peralta Sánchez, por lo que, de llegar a la presidencia, Colima se verá favorecida sin lugar a dudas.

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