Tarea Pública: Inversión en seguridad (C5I)

Por Carlos Orozco Galeana 

Un análisis formal sobre la situación de inseguridad que priva en el país, en el aspecto regional y en Colima en lo particular tendría que considerar los esfuerzos de la Procuraduría de Justicia, la Secretaria de Seguridad Pública, el Ejército, La Marina y otras instituciones en pro de la seguridad. El gobierno estatal, por su parte, ha combatido a la delincuencia común y organizada con todas sus capacidades, pero como la mala hierba, los maleantes no se acaban y están lejos de renunciar a sus actividades como se aprecia con el número increíble de víctimas del año anterior y el actual.

Precisamente este lunes, el gobernador Ignacio Peralta anunció la construcción de un C5I que “contará con 825 cámaras de video vigilancia al servicio de la seguridad pública y 13 arcos carreteros para la identificación y control vehicular, así como 2 mil botones de enlace público para una comunicación directa entre ciudadanos y autoridades”. Este proyecto, que tendrá un costo de 800 millones de pesos, empezará a montarse a partir de enero del 2018, para iniciar operaciones en 2019. Nos urge verdaderamente este sistema de control pues es notorio que el problema de la inseguridad pública no es de percepción como aseguró recientemente el gobernador. Ojalá y que esta inversión tan fuerte ayude en el corto plazo a que en Colima vuelva a surgir la paz y la armonía social perdidas.

En este año, como en los anteriores recientes, la entidad ha vivido violencia desenfrenada. Si Guerrero o Tamaulipas nos impresionan por ello, en Colima no se hacen malos quesos pues hay fines de semana que hay entre 8 y 12 personas violentamente, ejecutadas, entre ellas muchas mujeres y hasta niños de las cuales no dan cuenta los medios televisivos, por cierto. Sigue sorprendiéndonos que Colima sea la entidad que proporcionalmente registra más homicidios que ningún otro estado. Si usamos los datos sobre violaciones y secuestros, trata de personas, asaltos y otros hechos delictivos, tenemos a

un gobierno que ha quedado a deber en resultados, pero hay que reconocer que las cosas ya pintaban terroríficas desde hace años atrás y se dejaron crecer.

Lograr el propósito de mejorar la seguridad en un tiempo corto será muy difícil; mientras las fuerzas policíacas atrapan delincuentes y los jueces los encarcelan, a algunos los sueltan con facilidad, otros más toman el mando de las diversas células ante la falta temporal o definitiva de algunos de ellos y otros siguen delinquiendo desde las cárceles.

Es evidente que falta educación y cultura, fuentes de empleo, recreación conveniente, atención y oportunidades para los jóvenes, entre otras acciones básicas. La composición demográfica de Colima se ha modificado con saldo migratorio a favor frente a estados vecinos porque es un polo de atracción agrícola, turístico e industrial. En unos 15 años seremos quizás un estado con un millón de habitantes.

Es difícil que las cosas cambien rápidamente en cuanto a seguridad porque Colima tiene una dinámica comercial, industrial y agrícola que jala el interés de empresas, inversionistas, migrantes, profesionistas de la ingeniería o el comercio exterior que originan por su propio flujo movimientos de personas de toda condición social. Por ello, las políticas públicas deben orientarse en modificar nuestro entorno en su conjunto y echar mano de la educación, sobre todo. No pueden abordarse problemas estructurales en forma aislada sin visualizarnos como parte integrante de un todo.

Considérese que una parte importante de nuestras policías no son funcionales; son miles los efectivos de seguridad que tienen capacidades mermadas para servir a la seguridad, ya sea porque no tienen los elementos necesarios, porque tienen edad avanzada o porque sirven al estado y a la delincuencia a la vez.

Debe seguirse luchando para hacer posible la paz. Las críticas hacia el gobierno por la inseguridad, con ser justas, son más útiles si conllevan buena fe y nuestras familias se integran mejor y cooperan. Con el C5i el gobernador Ignacio Peralta cumpliría así un compromiso de campaña, pero

será vital que los operativos con el uso de la tecnología bajo su amparo sean eficaces y ofrezcan los resultados positivos que la sociedad colimense anhela.

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