Concierto Político: El Especialista

Por Bibiano Moreno Montes de Oca

Está más que confirmado que el tiranosaurio rex Martín Flores Castañeda, secretario general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado, es un especialista en la intriga, en la infamia, en la traición, en la perversidad, en la mentira, en la corrupción, etcétera. Ahora, con el tema del Impuesto Sobre la Renta (ISR), mismo que traté aquí en mi columna de ayer, el enanín volvió a la carga con sus falsedades.

El pretexto del “líder” sindical fue el cobro del ISR al aguinaldo de los trabajadores del gobierno estatal, pues el secretario de Administración y Gestión Pública, Kristian Meiners Tovar, hizo la aclaración pertinente en una reunión que sostuvo con el “dirigente” de la burocracia. El funcionario estatal expresó textualmente lo siguiente ante Martín Flores:

“Le dimos a conocer (a Martín) las razones por las cuáles se dio el error en el cálculo de la nómina del magisterio, que es un sistema distinto que hizo que la base gravable fuera mayor a la que debió haber sido, por lo que hoy (ayer) se está haciendo la bonificación que suma cerca de 7 millones de pesos”.

La aclaración dada al “dirigente” sindical fue bastante clara; tanto así, que hasta un sujeto cerrado de entendimiento, como lo es el enanín Flores Castañeda, no hizo ninguna objeción en ese momento. Sin embargo, el mañoso tiranosaurio rex, después de la reunión, salió a entrevistarse con los medios de información para decir que el impuesto aplicado era injusto y excesivo, por lo que esperaba, de parte del gobernador del estado, José Ignacio Peralta Sánchez, que “se corrigiera”  a la brevedad.

Además, Martín Flores dijo que, en caso de no regresarse ese dinero a los trabajadores, tal y como se hizo con los maestros de la Sección 39 del SNTE, tomarían medidas extremas. Claro, aunque no las mencionó, sus intenciones son claras: ordenar a sus agremiados publicar ataques en contra del mandatario en las redes sociales, dictarle a sus vocerdos y columnistas oficiosos textos en la misma sintonía y, en el último de los casos, hacer huelga de brazos flácidos y caídos en las dependencias donde laboran. 

Como se puede apreciar, la forma de operar de Martín Flores es previsible; sin embargo, de tan gastada, la fórmula ya no tiene efecto entre los funcionarios del Gobierno del Estado; menos aún con Nacho Peralta, que ya lo conoce a la perfección, sobre todo desde cuando en las dos elecciones a gobernador (la ordinaria y la extraordinaria) el enanín jugó a favor del candidato del PAN, Jorge Luis El Niño Fidencio Preciado.

Por lo demás, resulta lamentable la forma discriminatoria con la que Martín Flores se expresó de Kristian Meiners, al que llamó alemán como una forma de racismo. Lo cierto es que el enanín no ha cambiado nada en todos estos años que lleva de “líder” sindical y dos veces diputado plurinominal: sigue siendo el mismo corriente, vulgar, zafio, patán y mazorquero de siempre.

En alguna ocasión, con una obscenidad dicha frente a Esmeralda Cárdenas, a la sazón diputada local, ésta no se pudo reprimir su molestia y, zas, le arrojó en la máscara el agua que contenía un vaso que tenía a la mano. El sujeto, por cierto, nunca tuvo la hombría de disculparse con la entonces legisladora panista.

Y eso que el “líder” de la burocracia estatal “representa” a miles de trabajadores, por lo que sus acciones, generalmente deplorables y de baja ralea, influyen en el ánimo de los agremiados del STSGE. ¡Cuidado con ese traidor, especialista en las peores mañas!

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